Todo el bullicio, el ajetreo y el caos de una capital desaparecen. No hay atascos. Prácticamente solo circulan taxis y autobuses de dos plantas.

Los escaparates que por el día quedan disimulados, tapados por los bonitos edificios de piedra que concentran toda la atención, comienzan a destacar por su iluminación y sus colores vivos.

A esas horas lo mejor que se puede hacer es cenar en un pub. Pedirte tu pinta de cerveza y tu plato de comida. Ya sabes 10 libras y el estómago lleno. Buena charla, buena comida y buena cerveza. Los pubs suelen ser sitios agradables, una buena cena.

La gente está dentro de los pubs y la calle tan solo se ocupa para pasar de un pub a otro. Hay cierto silencio, roto de vez en cuando por algún taxi, que hace que te sientas relajado. No tienes miedo a perderte aún siendo la primera noche que visitas Edimburgo y todo parece bastante tranquilo y pacifico.
Y llegas a la Royal Mille. La vida de la ciudad parte de allí, el castillo es el corazón y las calles son las venas que alimentan la ciudad. Todos sus edificios pertenecen a otra época pero siguen siendo actuales. Es como si literalmente paseases por un cuadro, por un libro de historia y formases parte de él.
No dejas de mirar, de buscar los detalles. Caminas despacio para no perderte nada. Algunos tramos de la calle se quedan casi desiertos y ni te imaginas que estás en el centro de una gran ciudad. Puede parecer incluso sombría, pero siempre bonita.
Puedes ver pubs acogedores. Es fácil encontrar sitios con música tradicional escocesa en directo y hombres luciendo el kilt (falda tradicional escocesa) de su clan. En esos sitios la cerveza simplemente sabe mejor.
Dos carretes de película en blanco y negro y uno de diapositiva más tarde miras el reloj y es media noche. Parece que has estado mucho más tiempo en la calle, pero los horarios británicos son diferentes, que se le va a hacer. Te das un paseo de vuelta al hostal y por el camino paras a hacer unas compras en un centro comercial que está a punto de cerrar.
Hay mucho que ver a la mañana siguiente.