Atrás quedarían encantadores de serpientes, artesanos, montañas y zocos.
Quise que esa noche se desvaneciese en la plaza, marcharme nuevamente con la miel en los labios, maravillado por todo lo que veía y sentía pero no acababa de comprender.
Aquel atardecer será dificil de olvidar. El horizonte parecía decirnos adios desde detrás de la Kutibia y la luna brillaba tan arriba que casi ni te dabas cuenta de que había aparecido.
La gente ya había tomado su posición en la plaza.Djemaa el Fnaa, Asamblea de los Muertos en castellano, era el lugar donde se mostraban las cabezas de los ajusticiados. Ahora son los artistas los que se reúnen cada noche allí.
Nos detubimos a ver un poco de boxeo callejero. Apenas eran unos niños con guantes. No tenían buena técnica y bailaban un par de minutos entre golpe y golpe. Había cuatro chicos más haciendo cola para pelear. Supongo que es su manera de ganarse unos pocos dirhams extras.
Teníamos hambre así que dimos una vuelta por los puestos de comida.Aunque te apetece sentarte en el primer puesto que ves, resulta simpático ver como los empleados intentan llamar tu atención. En cuanto se enteran de que nacionalidad eres, te asaltan con frases en tu idioma: ¡Cojonudo, aquí mejor que Arguiñano, más barato que Día!, o incluso un: ¿españoles? ¡Qué pasa Neengggg!
Al final, cómo no, te vas a cenar al puesto del que te parece más gracioso.

Fue la última cena, la última noche.
Me bastaron 7 días para quedarme prendado de Marrakech y de todo Marruecos.
Todabía me queda mucho mundo por ver. Si por casualidad lo que me queda se parece un poco a esto, espero tener mucho tiempo por delante.
Poco a poco ire poniendo más fotos de este viaje. Hice unas 700 fotos. No se cuales colgar, seguro que algunas de las mejores se quedan atras, pero me interesan las que encajan en historias.
No he abierto este sitio para enseñar fotos, lo he hecho para contar historias, pensamientos.
A veces es imposible escribir con precisión. Mis amigos me dicen que tengo facilidad para la literatura y la fotografía, así que haciéndoles un poco de caso creo que esta es la mejor forma que se de contar lo que me interesa que los demás vean.
Éste es parte de mi último carrete de diapositivas en Marruecos. Esta noche estaba nostalgico, recordando horizontes ya superados. Pensé que pocas veces mi mente estubo tan abierta como allí, en Marruecos, la última noche. Cuando me di cuenta de que al día siguiente no tendría todo aquello y me volví inquieto. Luego vi aquel cielo y aquel humo y creí que solo sería capaz de describirlo con mi cámara.
Esto es todo por hoy. Buenas noches.