viernes, agosto 31, 2007

Los dos Blanco.

De vez en cuando me gusta sacar del cajón una vieja cámara rusa de formato medio. La Lubitel 166B. Es muy dificil enfocar con precisión y tiene algunas ranuras por las que se filtra la luz desde el exterior en días muy soleados (lo que hago en estos casos es forrarla con cinta adesiva negra).


Aquella tarde, principios de la primavera del 2005, año arriba año abajo, mi primo David estaba de visita en Gijón. Nunca antes le había retratado, era la última hora de la tarde por lo que la luz era perfecta, así que salimos a la calle con la cámara que su padre me había prestado.

Me ancanta esta cámara. El fondo parece movido en ved de desenfocado y en las esquinas las líneas rectas parecen incluso curvadas. Pero la nitidez en el centro es asombrosa y la imagen posee un efecto dinámico y tridimensional que solo se puede conseguir con las lentes antiguas. Podría decirse que son propiedades que la tecnología actual ha pulido. Imperfecciones borradas.


Un rato despues llegó mi abuelo. Venía a buscar a David para llevarle al pueblo. Mi abuelo fue quien me introdujo en el mundo de la fotografía. El fue fotógrafo alla por los años catapún. Usaba cámaras similares a esta.

Se dispara con la cámara a la altura de la cintura, observando la imágen desde arriba. Obtienes una perspectiva similar al a mirada de un niño. Viendo el mundo como un recuerdo de infancia aunque esté pasando ahora mismo.

Si me enseñas un retrato hecho con una cámara digital de última generación, podría decirte incluso la marca de la cámara o el programa de retoque usado según el tipo de imagen resultante. Pero si me enseñas algo así no podría decirte si la imagen es de los años 60 o del siglo que viene.

La suma de las pequeñas imperfecciones de la artesanía hacen de las fotografías obras únicas. Humanas, cálidas. Algo que los microchips y los ordenadores nunca podrán conseguir.

jueves, agosto 09, 2007

Bokeh

Bokeh es una palabra japonesa que hace referencia al desenfoque. En fotografía este concepto crea paradojas.

Aunque no distingamos claramente el 80% de los elementos presentes en la fotografía sabemos que no hay más que avellanas sobre esta vieja mesa de madera.


Es una forma de tapar y enseñar al mismo tiempo. Son manchones, engaños. Si colocase una pelota de papel blanca al fondo difuminada pensariais que es otra flor.
Es la luz escondida y vista.
Podemos distinguir objetos si los transformamos en siluetas, pero el bokeh tenemos que intuirlo, asociarlo a algún otro elemento de la imagen y reconstruir la fotografía a través de nuestra imaginación.