Escritor para estos días: Jaime Gil de Biedma.
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
"Poemas póstumos" 1968
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
"Poemas póstumos" 1968
Disco para estos días: Tom Waits.
Don't go to church on Sunday, Don't get on my knees to pray
Don't memorize the books of the Bible, I got my own special way
Bit I know Jesus loves me, Maybe just a little bit more
I fall on my knees every Sunday, At Zerelda Lee's candy store
Well it's got to be a chocolate Jesus, Make me feel good inside
Got to be a chocolate Jesus, Keep me satisfied
No voy a la iglesia en domingo, no me arrodillo y rezo/ No memorizo los libros de la Biblia, tengo mi propio método/ Pero sé que Jesús me quiere, puede que algo más./ Me arrodillo cada domingo en la tienda de golosinas de Zerelda Lee./ Tiene que ser un Jesús de chocolate el que me hace sentirme tan bien./ Tiene que ser un Jesús de chocolate el que me satisface.
Chocolate Jesus.
Transformar un fondo en fotografía:
Pensemos en Gijón, mi ciudad, cómo en una sucesión de edificios, ninguno a la misma altura, junto al mar. Añadamos un día nublado de temporal y las olas que esconden la arena de la playa. Nos encontramos con un paisaje urbano singular.
Era domingo por la tarde, el paseo del muro, así es como se llama al recorrido a lo largo de la Playa de San Lorenzo, estaba repleto de gente. Era un día perfecto para ejercitarse con la cámara.
El horizonte merecía una fotografía por si mismo. La alegría de ver una imagen bonita te hace alzar las manos y mirar a través del visor, es un impulso. Tras tomar la imagen continuas caminando, pero sigues mirando de reojo el lugar por si se te ocurre un encuadre de última hora.
Continúas unos metros y te das cuenta de que no eres el único fotógrafo, hay cientos de cámaras compactas y alguna que otra reflex, TODOS SACAN LA MISMA FOTO.
Si, la de siempre.
Pensemos en el paisaje. Un cielo nuboso, un mar bravo, el horizonte que se hace borroso mientras se aleja. El escenario de un sueño. La representación de un viaje indeterminado que parte desde dónde te encuentras y se detiene en el misterio. Pero claro, es ese misterio de novela juvenil barata, plagio de un refrito, que ha perdido su valor por repetición. La cámara es una herramienta de búsqueda, un mapa que te muestra en qué pones realmente atención de forma subconsciente. Te hace tomar decisiones instantáneas sin pensar, pero no es algo irracional.
Aunque en fotografía callejera no puedes mover los elementos ni manipularlos y los personajes disfrutan de libre albedrío, por lo que no existe el "por favor, póngase un poco a la izquierda", sí es posible planificar una fotografía hasta cierto punto. Puedes buscar un escenario interesante, pensar en el encuadre y simplemente esperar a que algo ocurra.
Si partimos de un buen fondo tan solo precisamos de un primer plano con fuerza.
Una pareja que tras toda una vida contempla ese viaje en silencio y el hombre que pasa y se va. Aire despreocupado, corbata, sombrero y gafas de sol. Elegancia de otra época, caminar erguido. Manos en los bolsillos.
Hemos llegado junto a la iglesia donde el paseo del muro termina. La cruz bendice el domingo. Yo no soy creyente. He conseguido la imagen única, que no valiosa, que nadie más tiene. Quién sabe cuándo estos mismo actores pisaran el mismo escenario. Puede que algún día. Pero las actitudes, los pensamientos... morirán al segundo siguiente.
El valor de una fotografía, sea buena o mala, es el valor del recuerdo de un instante pasajero e irrepetible.
Se que ni soy Bresson ni Klein, que la literatura hace crecer las historias y que todos hemos visto fotografías más bonitas. Qué la segunda toma no es mucho más original que la primera. Qué no son horas para contar tonterías. Pero lo grande de la fotografía y la literatura es el ejercicio en si, la búsqueda que plantean. Si los resultados acompañan o no es secundario. No es un oficio ni una competición. Es un paseo sin más.
3 comentarios:
La mejor entrada!! simplemente soberbia... La candidez con la que plasmas en las palabras el profundo sentimiento que le tenés a la fotografia se ha reflejado esta vez de una forma tan mágica y exacta como la 2 fotografia a la vez que llegan con tanta suavidad como la 1.
Por eso no encuentro mejores palabras para cerrar este comentario que aquellas que describes que el valor de una fotografia, sea buena o mala, es el valor de un instante pasajero o irrepetibe. Una consigna que se deberia expandir a la vida en general.
me ha encantado esta entrada...
muy cierto lo de irrepetible , al momento muere , justo despues del "click"...
bonito paseo , que vengan mas...
me ha encantado esta entrada...
muy cierto lo de irrepetible , al momento muere , justo despues del "click"...
bonito paseo , que vengan mas...
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