martes, junio 17, 2008

Viaje es todo aquello que requiere seguir un camino:





La historia marinera de Lisboa. Barcos a vela y la búsqueda de la luz en el horizonte.
Los ojos que se asombran ante un cielo que habla de descubrimiento son hambrientos, inquietos y soñadores.
"Navigare necesse est, vivere non est necesse". Esto era lo que se escuchaba en este mismo lugar en el siglo XV, el gran proverbio marinero. "Navegar es necesario, no es necesario vivir".
No hay que buscar el significado en la traducción literal. Más bien se refiere a que la forma en que vives es más importante que el hecho de vivir. Lo interesante no es cruzar el puente, sino disfrutar de las vistas mientras lo haces, y si al final te espera la gloria, ese puente es el enlace entre tu corazón y el mundo.
Navigare necesse est y si La Tierra es redonda, caminando en línea recta, al final siempre vuelves al hogar.
Navegar no significa cruzar barreras geográficas, consiste en viajar a través de tu tiempo, de tomar los desvíos de tus oportunidades y sacar provecho de las paradas.
Quizás de todo esto hablan los paseos por Lisboa, su música triste y la melancolía de sus habitantes. La guitarra que recuerda los marinos, las voces que iluminan el faro de Belem y los hombres que pertenecen a la vida moderna y navegan con barcos de juguete para no dejar escapar el gran viaje de sus sueños.