jueves, octubre 23, 2008

Dioses y lagos.


Discover PJ Harvey!





En Escocia no hay lago sin monstruo, pueblo sin pub, castillo sin fantasma o carretera sin ovejas.



Las nubes tocan el suelo y replican la forma de las colinas.





El agua aparece como una bandeja dejada de forma casual en el suelo.
No creo en ninguna religión, ni siquiera he participado en ceremonias ni recibido santo sacramento alguno, pero no me importaría bañarme en el lago Ness como si de un simulacro de bautismo se tratase.
Sus aguas son misterioras, más alla de cualquier leyenda. Frente a él me sentí ligero. Sus aguas son frías. El viento genera olas en su superficie.
No vi ningun lagarto gigante nadar en sus aguas, ni falta que hizo.
Acercarte a la orilla es como una peregrinación de unos pocos metros hacia un templo.
Cuando visitas sitios como estos entiendes por qué hace miles de años las personas creían que los dioses eran los árboles, los ríos o el sol. Tiene más sentido creer que son estas cosas las que nos dan la vida que los dioses de las creencias actuales.
Bebemos de los ríos, respiramos de los árboles y nos alimentamos de las praderas.

sábado, octubre 18, 2008


Discover Iron & Wine!


Ya tengo mi leica m6 con su correspondiente summicron 50mm. Llevaba un tiempo detrás de ella. He salido a hacer algunas fotos para estrenarla por el puerto deportivo de mi ciudad. No he tenido tiempo a revelar nada más que un par de ellas.



Esta es la más destacable de mi primer carrete. Vi este coche aparcado y al niño jugando haciendo muecas para verse reflejado en la carrocería. Cuando me acerqué corrió a esconderse detrás de su madre sin tan siquiera haber visto mi cámara. Iba a hacerle una fotografía al coche, habiéndome olvidado ya de la gente.

Una de las características de las leica es que por el visor puedes ver más de lo que aparece en la foto, esto quiere decir que tienes unos márgenes donde ves lo que está pasando alrededor del objeto al que estás apuntando. Por una esquina del visor observé que el niño se asomaba tímidamente, sentía curiosidad por lo que yo estaba haciendo, fue un gesto que duró un par de segundos, pero me permitió sacar la foto.


A propósito de la canción. Últimamente estoy escuchando la nueva oleada de autores folk-rock estadounidenses y canadienses. Todos tienen algo en común, una vuelta a los sonidos reales de voz e instrumentos, prescindiendo del procesamiento digital, con los instrumentos sonando al micrófono y grabando los discos con los músicos uno frente al otro, no cada uno en su casa y luego que un ingeniero lo mezcle.
Las ventas de cds disminuyen mientras que las ventas de vinilos aumentan año a año en torno al 10-15%.

Nunca me ha gustado la palabra orgánico haciendo referencia al sonido, es la típica cosa que dices de un disco para que la gente piense que sabes de que hablas, pero ahora creo que tiene cierto sentido auqnue no me guste utilizarla. Sonido orgánico hace referencia a cómo sonaría un instrumento si lo escuchases en vivo y no enalatado.
Este tipo de sonido se borró de la mayoría de las grabaciones a partir de la segunda mitad de los 80 y ahora mucha gente está intentando recuperarlo.
Actualmente la fotografía está empezando a perder lo que tiene de orgánica. Vemos colores sobresaturados, cielos apocalípticos, retratos en los que se tiene que marcar hasta el último poro de la piel que resultan poco favorecedores... las imágenes cada vez se están alejando más de la realidad, se están deformando.
Recapitulando la historia de la fotografía vemos que la gente siempre ha fotografiado como ha vivido, reflejando no solo sus inquietudes sino las de su sociedad también. La fotografía de los últimos años refleja el consumismo agresivo, la información manipulada y la desculturización de la imagen.

Independientemente de la época y de sus corrientes artísticas, siempre ha habido gente que ha cogido su cámara o su guitarra y ha contado su visión de las cosas de forma sencilla y natural. Posiblemente un cuadro de Pollock sea valioso dentro de su contexto, pero fuera de él es algo horrible, una mierda vamos; pero un grabado de Rembrandt siempre será bonito, independientemente del ambiente o del contexto, se explica por sí mismo.

En los próximos años seguramente se industrialice la imagen lo máximo que se pueda, se volverá sobreproducida y cuando la gente se canse se volverá a buscar la imagen orgánica. Se buscará la belleza de unos ojos o unos labios y se reconocerá el absurdo de las reconstrucciones digitales de los anuncios de cosmética y los carteles de peluquerías.